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Que no se te vayan los trabajadores: La buena gestión del talento

29 Dic Que no se te vayan los trabajadores: La buena gestión del talento

gestión del talento, sí o sí, es crucial para no se te escape por la puerta grande.
Todos conocemos la frase de “Nadie es imprescindible”, y es cierta, nadie debería serlo en una empresa, pero no por ello vamos a dejar ir el talento.

¿Por qué se van los trabajadores?

– Ofertas inesperadas

Debemos tener en cuenta de que nuestros empleados más válidos no pasan desapercibidos a los ojos de los demás. Todas las empresas siempre están en busca de un empleado que pueda sumar al equipo. En muchas ocasiones estas empresas no están necesariamente desconectados totalmente de nosotros. Se puede tratar de la competencia o incluso de proveedores nuestros que hayan estado teniendo trato con nuestro trabajador en cuestión. Si no hemos llevado a cabo bien la gestión de talento en nuestra empresa, el trabajador puede ser que acepte otra oferta sin remordimientos.

 

– Cambios

Cualquier cambio en la estructura, responsabilidades, cambios salariales… cualquier cambio puede desestabilizar a los trabajadores. Y aunque desde el punto de vista de la dirección, por ejemplo un cambio salarial en uno de nuestros trabajadores no debería afectar a otros, no tenemos que olvidar que los rumores o los agravios comparativos desde la perspectiva de cada uno existen. La gestión de talento y de equipos es algo sumamente frágil. Recomendamos transparencia en la medida de lo posible y un análisis de efectos de los cambios implantados.

 

– Pérdida de ilusión

La rutina es enemiga de la motivación. Si nuestros empleados no están motivados y no sienten que se valora su trabajo, puede que pierdan la ilusión. Cuando esto sucede es solo cuestión de tiempo que se planteen un cambio laboral.

 

– Jefes tóxicos

Un buen líder es crucial para retener el talento en la empresa. La gestión del talento está en sus manos, pues es la cara visible para los trabajadores. Jefes que no reconocen méritos, que dan por sentado el trabajo y que además se apuntan “tantos” existen en todos lados. Un equipo es un equipo, tanto cuando hay buenos resultados, como si estos son malos.

¿Por qué vienen con nosotros los trabajadores?

Tenemos que ser realistas y los empleados no aparecen en nuestras vidas por arte de magia o sin ninguna expectativa.

 

– Por un proyecto

Un proyecto sugerente suele ser el que capta la atención de nuestros trabajadores con más talento. Pues se mueven por la motivación y ésta tiene un valor incalculable. Creer en el proyecto es clave para desarrollar una buena performance en el trabajo. Por tanto, enamora al trabajador con el proyecto. Es vital hacerle sentir de que va a formar parte de algo grande, algo en lo que tú crees. No es solo un trabajo con un control horario y unos informes de resultados. Se trata de aquello a lo que le van a dedicar más horas durante la semana.

 

– Por una buena remuneración económica

Está claro que hoy en día nos mueve el dinero, y todos nos ponemos un precio. Si el trabajador entra en la empresa por un buen sueldo, su grado de compromiso puede ir disminuyendo. Por eso debemos siempre tener en cuenta también el salario emocional de cada uno.

 

– Por necesidad de trabajar

Todos necesitamos trabajar, sin embargo, asegúrate de que a quien fichas no te ha “vendido la moto” para que le contrates. Este perfil de trabajador no está fidelizado y si lo has fichado es porque te interesa. Así que ten en cuenta que es responsabilidad de la empresa y en especial, de su jefe que el trabajador esté contento y no considere este trabajo como un trabajo puente.

 

– Por posibilidad de crecimiento laboral

No eres solo una empresa, eres la posibilidad de crecer como profesional. Si te perciben así los trabajadores tienes mucho ganado, ahora solo tienes que mantenerlo con una buena gestión del talento. Ayuda a tus trabajadores y tenles en cuenta. Si ellos mejoran, mejorará su labor para con la empresa. Pensar en pequeño solo te traerá resultados pequeños y no crecerá ni el trabajador ni la empresa.

¿Qué hacer cuando un trabajador se va?

Cuando un trabajador se va, algo no se muere en el alma, pero si que nos da muchos dolores de cabeza. Así que evita al máximo ese dolor y sigue un proceso para minimizar los efectos y conseguir que no se vuelva a repetir.

– Conocer el grado de satisfacción de los trabajadores (a priori)

Si tus trabajadores están contentos en la empresa, no se van. Pero debes conocer primero si lo están o no. No esperes que se te acerquen y te digan lo felices que son en la oficina, si te vienen a decir algo, lo más probable es que sea una queja. Reúnete con tus trabajadores e indaga sobre su estado, conoce sus inquietudes y sobre todo, tenlas en cuenta. Así llevarás una buena gestión del talento.

– Acabar en buenos términos (si es posible)

Por menos que puedas y por mal que te sepa, si un trabajador tuyo te informa de que quiere dejar la empresa, con los términos firmados por convenio en orden, no le hagas la vida imposible. Esto te lo sugerimos puesto que el mundo es muy pequeño y dentro de cada sector aún más. No sabes cuándo vuestros caminos se pueden volver a cruzar así que recomendamos que salga de ti ofrecer hacerle una carta de recomendación. Piensa que tus trabajadores y ex-trabajadores también prescriptores de tu empresa.

– Preguntar por qué, y estar abierto a críticas

Aquí viene un consejo vital para retener y llevar a cabo una buena gestión del talento en el futuro. Interésate por el motivo por el que tu trabajador se quiere ir. Ten en cuenta que nadie se va si es feliz y todo va estupendamente así que prepárate para un poco de crítica (esperemos que constructiva) y escucha atentamente lo que tienen que decirte. Más adelante y no necesariamente delante del ex-trabajador, practica un poco de autocrítica y piensa siempre en mejorar.

¿Qué quiere un trabajador?

Cada trabajador busca algo distinto en la empresa y tiene un orden de prioridades distinto al de sus compañeros. Sin embargo, todos de manera individual tenemos algo en mente.
Es interesante conocer el plan de carrera de tus trabajadores. De este modo puedes ser realista en cuanto a la fidelidad del trabajador y adecuar sus tareas a sus ambiciones y aspiraciones. Un trabajador contento, siempre será un trabajador fiel. Si además hace lo que le gusta, su rendimiento y productividad serán más altos.
No todo el mundo busca un trabajo para toda la vida, es importante no ser inocente en ese aspecto, y no por ello debes descartar a ese trabajador, si no asegurarte que su vida hábil en la empresa te supone un retorno superior o equivalente al tiempo destinado a su formación.
Muchos trabajadores, puede que en ti encuentren una oportunidad de mejorar sus capacidades laborales. Ayúdales y dale la vuelta para que supongan un win2win.

Conclusión sobre la gestión del talento

En resumen, algunos de los errores más comunes en gestión de talento son los siguientes:
– Falta de confianza.
– Cortar las alas
– El famoso “No pasa nada”
– Falta de reconocimiento
– Agravios comparativos
– Olvidar que son personas
– Rutina

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